España se atrevió con un juego muy peligroso. La Roja hizo equilibrios
en una cuerda floja y pudo caerse. Durante mucho tiempo, demasiado,
estuvo a un gol de quedarse fuera de la Eurocopa, pero gracias a Dios y a
Casillas, celestial en un cabezazo de Rakitic, no recibimos un gol que
pudo ser fatal. Cerca del final, todos los astros, españoles, se
pusieron de cara. Cesc elevó la pelota por encima de la defensa
balcánica e Iniesta concedió la gloria a Jesús Navas, que remató a
puerta vacía con muy mala leche. Iba por España y por nuestro
sufrimiento.
El centro de Cesc fue clave, pues sin el pase no habria habido gol. Iniesta fue nombrado mejor jeugador del partido por 2ª vez.
0 comentarios:
Publicar un comentario